viernes, 31 de diciembre de 2010

Despertar al nuevo año

Ella se levanta sin saber que pie apoyar primero en la alfombra para no fastidiarse el año; de poco le han servido hasta ahora las supersticiones, comienza otra vez en soledad. Al tirar el viejo calendario siente el peso del tiempo caer como una bomba en la basura, los desperdicios de sus días le explotan en la cara y ensucian los augurios de año nuevo que suenan en el contestador; hasta que reconoce esa voz ronca y grave del último mensaje y una sonrisa limpia su rostro. Su amado vendrá. Y con él la ilusión.



martes, 28 de diciembre de 2010

Tiempo en casa

Desmenuzas el tiempo con la comida de tu bebé. Lo troceas con la comida del mayor. Lo condimentas con la cena de tu marido que llega otra vez tarde. Lo envenenas con los celos y la insatisfacción que ingieres. Lo matas con una pastilla para dormir.


miércoles, 22 de diciembre de 2010

Solo en el edén

El hombre dudaba si ese increíble paraje se hallaba fuera de sitio o era él el que no encajaba. Se sentó junto a la cascada. Como en un buen masaje, el agua se deslizaba por las rocas unas veces suavemente y otras con más fuerza y contundencia. Bebió de ese líquido fresco y sabroso que sabía a vida. Había confiado en que aquel manantial reanimaría su alma, pero solo sació por un momento su sed. Aquella naturaleza descarada le recordaba a cada instante su soledad. ¿Qué sentido tenía el paraíso sin Eva?


lunes, 20 de diciembre de 2010

Estrella de la noche

Gira la noche en tus ojos cuando danzas, la luna es ese punto de luz que refulge en tus pupilas; sin duda, tú eres la estrella que más brilla. Cruzas el escenario creando un torbellino en el aire con tus finos pies entrelazados. Tus gráciles brazos abrazan ese espacio vacío en el que yo ansío caber. Entonces corres hasta mí y yo tomo tu mano haciéndote volar en un frenesí de piruetas y de éxtasis…
El dolor de mi lesión me devuelve a la realidad. Desde el palco contemplo, resignado, cómo bailas en brazos de otro hombre.


martes, 14 de diciembre de 2010

La moneda

Microrrelato ganador de la semana con el tema: "La moneda", en el "Concurso Cuenta 140" de Elcultural.es.



sábado, 11 de diciembre de 2010

Portal

Más allá de esta puerta hay un viaje sin camino. Un viaje hacia un tiempo sin tiempo, sin espacio ni distancias. Para vivir esta experiencia solo tenéis que entrar. Una vez cruzado el umbral al infinito podréis vislumbrar una chispa de la luz original y deleitaros en ella hasta que vuestros ojos ya no puedan abarcarla. Henchidos de ese albor eterno os sentiréis ansiosos por volver y compartirlo con los demás. Sin embargo, ya no será posible. Nadie vuelve del más allá.





 

jueves, 9 de diciembre de 2010

Amor en equilibrio

Parecía un amor descabellado. Sin embargo, al hada le encantaba la barba del duende y a él, los rizos de ella al viento. Al principio fue difícil, una cuestión de peso los separaba: El duende cargaba con sus apegos, sus saberes y sus años; estaba anclado a la tierra y a las costumbres del bosque. En cambio la joven hada vivía al instante, era tan, tan liviana que podía volar. Superaron el conflicto construyendo su casa en los árboles. Él soltaba algo de lastre y subía; ella hacía planes a su lado y bajaba.




sábado, 4 de diciembre de 2010

Molestos compañeros

Un día intentó desterrarlos. Los echó a patadas de su vida pero solo consiguió que volviesen con más fuerza. Con un palo los golpeó hasta desfallecer; se marcharon arrastrándose y regresaron erguidos a su puerta. Probó con todo lo que tenía en casa: atizador y taladro, matamoscas y abrelatas. Incluso azuzó a su caniche experto en ladridos agudos. Nada. Ellos permanecían a su lado, inmunes a cualquier intento de ahuyentarlos. Resignado a vivir con ellos para siempre, decidió ignorarlos. Y los miedos, al fin, lo dejaron en paz.



martes, 30 de noviembre de 2010

Hojas amarillas

El viento se lleva las hojas muertas y los manuscritos olvidados. Las palabras amarillas flotan levemente antes de caer, rendidas, sobre el camino de la infancia. El anciano las va recogiendo y apilando mientras ellas hablan de recuerdos ajados por el tiempo, pero tan vivos como tenues destellos de luz entre las nubes de otoño. Recuerdos errantes que se lleva el viento, junto a las hojas muertas.


martes, 23 de noviembre de 2010

Aniversario

Me levanto triste. Entro al baño y el espejo me rehuye la mirada. O tal vez soy yo la que teme ver reflejado en mi rostro el dolor de despertar un día bajo los escombros de mi hogar; el dolor de salir sola por el único agujero de luz y no hallar más que ruinas; el dolor de sobrevivir a mi padre, que me salvó la vida.
Me animo y observo de reojo mi reflejo. Veo una chispa de luz detrás de tanta bruma. Como aquel día, y como siempre, encuentro ese resquicio vacío por donde abandonar la oscuridad.



Este texto fue publicado en la web Cuentos y más, con motivo del Día del Padre.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Rapto de soledad

El viejo, fatigado por el esfuerzo, abanica el aire con sus manos curtidas. Tras una pequeña pausa retoma su tarea. Empapa el pincel en la pintura rosa que convertirá ese minúsculo trastero en la tierna habitación de una niña. Piensa amenizar las paredes con cenefas y cuadros infantiles; quizás también con un póster de un bello paisaje que simule una ventana. Entonces, cuando lo tenga todo listo, saldrá a buscar una nieta.


miércoles, 3 de noviembre de 2010

Citas sin sentido

Sus carcajadas impregnaban la habitación de un sarcasmo que me desquiciaba. Salí al balcón a tomar el aire a sorbos, junto a la bebida de mi copa. Las burbujas cosquilleaban mi nariz pero ni así lograba reírme de sus chistes. Sus pasos avanzaron seguros hacia mí. Estrechando mi cintura, susurró en mi oído su última gracia. Con gesto rutinario, le asesté una certera puñalada. Recordé con ironía mi engañoso perfil de la agencia de citas, que señalaba mi gusto por los hombres con sentido del humor.


miércoles, 6 de octubre de 2010

En otra piel

Ven querida, acércate, quiero tocarte. ¡Qué cutis tan suave! ¡Qué rasgos tan armoniosos! Siéntate aquí en el sofá. Cuéntame tus periplos en el bosque. ¿Has visto un dócil animal a la sombra del camino? ¿Has oído, tal vez, sus tímidos aullidos de advertencia? No temas. Mis manos están tan agarrotadas como mi voz. Mis ojos, tan turbios como mis reflejos. Y mis mandíbulas, tan débiles como los dientes que ya no tengo. Soy el lobo dentro de tu abuelita. Ella yerra por el monte, desperdiciando mi cuerpo.



jueves, 9 de septiembre de 2010

Personaje

Podría decir tus palabras mil veces sin repetirme. Divagar con tu mente sin atormentarme. Exponer tus secretos sin revelarme. Observar con tu mirada sin ruborizarme. Vivir a través de ti mi propia vida. Escribir con tus dedos mi historia, sin salir de tu libro.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Pásalo



Una tarde de verano paseaba en bicicleta por el paseo marítimo. Iba pegada a la derecha, más preocupada en esquivar el tráfico que en disfrutar de mis pedaleadas. Una chica con escayola en la pierna que caminaba por la acera se acercó entonces al bordillo y levantó una muleta a mi paso, dándome de lleno. Perdí el equilibrio y la bici aplastó mi rodilla, que se quebró contra el suelo. La joven, mientras tanto, me observaba. Entre quejidos de dolor le pregunté por qué lo había hecho, a lo que ella respondió: “porque me lo han hecho antes a mí”. Antes de alejarse cojeando la oí sentenciar: “Esto es una cadena. Pásalo”.




Para toda la vida


Pureza efímera perdida la gran noche que selló su cautiverio. Lágrimas sorbidas en silencio, veneno lento del tiempo perdido entre rutinas y costumbres. Sueños que tejen huidas que se destejen de día para volver a tejer, con ese mismo hilo, los abrigos de sus hijos y sus nietos.

martes, 7 de septiembre de 2010

Tigre

Un tigre se escapó de su fábula y se adentró en mi moraleja. Ahora yo intento escapar y no me deja.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Pareja

Despierto soñé mi muerte. La veía llegar erguida y oscura; empuñaba mis deseos de morir y me los clavaba. Afectado por ese veneno soñé con la vida. Se acercaba grácil, luminosa; me devolvía mis deseos de amor con besos. Yo, entre la agonía y el éxtasis, dudaba que pareja elegir.